lunes 2 de noviembre de 2009

Historia del Pozo. Dedicada a "Pedrito Gredos"

En los poblados, la única forma de acceso al agua con las mejores garantías para la salud, son lo pozos de los que se extrae el agua mediante un sistema de bombeo. Además de prevenir enfermedades, evita que las mujeres recorran grandes distancias cargadas con pesados recipientes metálicos con agua en la cabeza, y disponen de un sitio cómodo para lavar la ropa.


Con un pozo se puede abastecer a varios poblados, y aunque las mujeres tienen que desplazarse a la aldea en la que se encuentra el pozo, no supone recorrer las distancias que hacían antes cuando recogían el agua de los ríos o charcas, repleta de todo tipo de insectos transmisores de enfermedades graves e incluso mortales.

Y aunque se construyen poco a poco nuevos pozos para resolver esta necesidad, aún quedan muchos poblados sin un recurso tan básico para la vida como es el agua, no porque no haya agua, sino porque no hay posibilidad de acceso a la misma.

Un pozo cuesta unos tres mil quinientos euros, y se tarda en hacer unos tres o cuatro días…reflexión.

La historia del pozo comienza el día que la tía Vito le dice al Lita una voluntaria de Sevilla, que ya tiene el presupuesto para la construcción del pozo que va a financiar una hermandad de un pueblo de Sevilla que se llama Estepa, famoso por sus polvorones. Que a las diez de la mañana del día siguiente vendrán a recogerla para ir al lugar donde se construirá dicho pozo, y le encarga que haga las fotos y recoja toda la información para transmitirla a la hermandad cuando regrese a Sevilla. No dice ni con quién ni donde… estilo malawiano.

Ese día a la diez de la mañana casualmente yo regresaba de la biblioteca, y me encuentro a Lita hablando con cuatro hombres que se habían bajado de un wolvagen de color verde chillón destartalado, con la luna delantera rota, y me dice que son los del pozo, que no se entera de nada, que hablan en inglés, y que por favor la acompañe. ¡¡¡¡Haciendo favores con mi don de idiomas!!! Yo le digo no problem, pero seis en el coche no cabemos, que uno de ellos tiene que quedarse y señalo al que estaba a mi lado, les explico la situación en inglés…, acabamos los seis dentro del coche camino de no sabemos donde.

Cogemos la carretera dirección Lilongwe y al poco rato nos desviamos para meternos en un camino de tierra, el coche iba dando con los bajos en todas las piedras, yo pensaba que en uno de esos golpes el coche nos dejaría tirados, y lo peor es que no teníamos el teléfono de nadie del centro por si nos tenían que venir a buscar, y por supuesto ni idea del lugar donde nos encontrábamos. Le dije a Lita ¡¡yo te mato!!!

Por fin llegamos al poblado, el hombre que yo quería dejar en tierra y que venía sentado a mi lado sacó del coche una botella vacía de coca-cola, se la dio a una señora que entró en su casa y la lleno de agua, Lita me dice ¡¡ay por dios, yo si me ofrece no voy a probá ni una gota!!. Con la botella en la mano nos vamos a buscar al Afumu, que son como los alcaldes de los poblados, un montón de niños detrás de nosotros. El hombre de la botella se la coloca en la palma de la mano, y comienza a andar por medio de los sembrados, otro de los que venía en el coche con una piedra bien grande detrás de él. Donde la botella se balanceaba allí dejaban una piedra, señalando un posible lugar de construcción del pozo, porque la botella indica donde hay agua. Una vez terminada la conversación con el afumu y los hombres del poblado, realizadas las pertinentes fotos y la despedida de los niños, nos montamos de nuevo en el coche para volver a golpear los bajos con todas las piedras y alguna más con la que no hubiésemos golpeado en el camino de ida.

Milagrosamente llegamos de nuevo a la carretera y a los quinientos metros paran en un apartado que hace las funciones de parada de bus ó matotas que son el trasporte intermedio entre el coche particular y los pies. África se camina.

Nos dicen que bajemos que tenemos que esperar otro coche, de los cuatro que venían,tres montan de nuevo en el coche y vuelven en dirección a Lilongwe y el cuarto se queda con nosotras, yo le pregunto en mi inglés de Oxford, we are waitting de public bus? y me responde yes, dos minutos después, Lita y yo estamos montadas en el cajón de un camión con unos agujeracos que se nos colaban los pies, camino del Centro.

Durante la comida contando entre risas lo que nos había pasado nos enteramos que nuestro acompañante era un catequista de la parroquia de Chezi. The end…esque sueño en inglés, je,je,je. Besos para todos y gracias por vuestros mensajes.









1 comentarios:

  1. Hola mi comandante

    Nos tienes enganchados a tus aventuras africanas mas que House!!Felicidades por el pozo nuevo y alucinante el "precio" que tiene el tener agua potable y algo de calidad de vida...realmente no valoramos lo que tenemos.
    Muchos besos, se feliz.

    Yoly y Jesus

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